Jim Carrey protagoniza “Yes Man” una comedia con un toque romántico cuyo argumento nos muestra a Carl Allen, un empleado de la banca, divorciado y un tanto resignado a la vida aburrida y predecible que lleva hasta que un día decide, gracias a la intervención de un conocido, asistir a una reunión de superación personal que consistía en decir que Sí a todas las preguntas que le eran formuladas. De esta forma comienza a experimentar una serie de situaciones que le llevan a conocer a Allison (Zooey Deschanel), una chica de espíritu libre que toma decisiones guiada por su corazón.
Particularmente, me gustó la cinta. En este caso Carrey interpreta a un personaje menos histriónico que lo acostumbrado, lo que le da un toque más real a la película. Me atrajo lo sencillo de la trama, y lo importante del mensaje: Si dijéramos que sí a ciertos retos que se presentan en nuestras vidas cambiaríamos el mundo o nuestra situación. Lo que me pareció extraño era lo incesante que era el amigo en el asunto de ser más abierto a las oportunidades, y… para que saliera con él a los bares… (pensé por un instante que le gustaba sentimentalmente).
Diré que es muy buena, conmovedora y te hace pensar. Pero no escribiré sobre la película en sí, sino sobre lo que pensé al salir del cine en lo que respecta a lo que vi, y a lo que me hizo sentir ésta (valen la pena películas como ésta).
Conocía la operación Valkyrie o Valkiria desde hace bastante tiempo, gracias a los documentales que el canal “History Channel” transmite sobre la II Guerra Mundial; un total de 15 intentos de homicidio contra Hitler habían sido fallidos, y éste fue el último de ellos. Hitler no murió, pero meses después era derrotado por los aliados y el solito terminó con su vida. Como dice el dicho: “Quien a hierro mata, a hierro muere”.
Salí con lágrimas del cine, pensé en lo injusto de la guerra, en el sin sentido de la guerra y en la pérdida de valiosas vidas por causa de ella. Sobre todo el final me hizo sentir total empatía con los personajes, o más bien con los hombres reales que participaron en el complot.
Me conmovió el valor, las agallas y la gallardía que el Coronel “Oberst Graf Schenk von Stauffenberg“, y el resto de sus aliados demostraron ante el mundo al desafiar a un estilo de poder que surgió para dominar a los débiles, y que se perdió en medio de abusos, asesinatos, traiciones, ambición y locura.
Demostraron, que en vez de seguir como corderito a un hombre, se puede estar en contra del sin sentido del poder ejercido por una sola persona e intentar rescatar lo que es mejor para el resto.
Desconozco todo sobre poesía, métricas, rimas y similar, no es lo mío; pero de repente me dieron ganas de escribir sobre la luna. No sé por qué.
Aquí va:
¿A dónde va la Luna?
A dónde va la luna plateada, en la noche nublada
A dónde va la estrella cuando comienza la tormenta
A dónde van cuando duermo
A dónde van cuando sueño
A un lugar sin tiempo
A un lugar de ensueño
Si un día despierto sin saber quién soy
Si un día amanezco deseando perder la razón
Olvidarme de todo
Cerrar los ojos
Seguiré a la luna
Seguiré a la estrella
que saben regresar
cuando menos lo esperas
Ahí está la luna, ahí la estrella
Te sigo luna, y a tí también estrella
La fotografía la encontré en la Web, sin autor. De alguien será, pero desconozco.
Saludos a los recurrentes visitantes, a los bots, y a los amigos. Me gusta cuando la musa despierta, usualmente antes de yo dormir, lo cual es frustrante porque no tengo papel, ni lápiz y tiendo a olvidar todo todito. Esta vez tenía la pc al ladito.
Nada mejor que un buen sketch de South Park. Ya sabía yo que lo de Obama era un montaje, pero no sabía el por qué…y era todo por un enorme diamante. En realidad Obama y Mccain son… ¡¡¡SOCIOS!!! tipo Ocean 11, y para obtener el valioso diamante Obama, Mccain, Palin y compañía idearon un plan macabro…ganar las elecciones presidenciales para poder entrar al Smithsonian, lugar de reposo del diamante, a través de un tunel que sólo se encuentra debajo de la casa blanca. ¡¡¡He ahí la conspiración!!!! Como dijo Mulder, la verdad está ahí afuera.
Pues creo que ya todo el mundo conoce el pequeño percance ocurrido en el set de filmación de “Terminator 4″ donde el histriónico Christian Bale, le recriminó bien duro al director de fotografía del film ya que le arruinó una escena, si no lo sabías pues así fue, gritó y gritó el apellido norteamericano de Gaylord (Ben Stiller en Meet the Parents) muchas veces. Y como estamos en el mundo de lo posible, alguien muy ocioso, se dedico a editar el clip de sonido transformándolo en un remix. La verdad es que debo quitarme el sombrero ante el editor de sonido, hizo un trabajo fenomenal…creo que podría incluso ser un éxito de cartelera xD