La hermandad

Una niebla cerrada me rodeaba, y caminaba sin saber dónde estaba, sin poder ver ni oír nada más que el sonido del viento susurrándome al oído. La desesperación se apoderaba de mi mente y me hacía caminar torpemente a través de la tierra húmeda mientras una lágrima fría recorría mi rostro.

Estaba ya por darme por vencida y echarme a llorar por completo, pero unos sonidos de pasos se oyeron a la distancia, exaltándome. Eran pisadas fuertes que tenían un ritmo armónico. Sonreí de temor, y me mantuve en silencio por unos segundos que parecieron una eternidad, requisando la niebla espesa. ¿Jamás vería la luz de nuevo?.

Trate de mirar atentamente el muro blanco que me cercaba, intentando adivinar por dónde llegaría él, ella o ellos, para correr en dirección contraria. Cada vez se acercaban más y más.

En cosa de segundos, los pasos se detuvieron en seco, mis ojos se movían agitadamente en todas direcciones tratando de divisar algo. Cuando por fin detecté un movimiento frente a mí, a unos escasos 2 metros de distancia, una mano luminosa comenzó extenderse poco a poco, y un rostro masculino barbudo de ojos blancos se asomó detrás de ésta; me miraba fijamente, pero no pude adivinar sus intenciones por lo que el terror se apoderó de mí rápidamente, congelando mis movimientos; cuando pensé que me desmayaría del terror el joven habló con una voz aterciopelada y sonora

– Ven – me comino extendiendo su mano más cerca de mi rostro. – Tenemos que salir de aquí rápidamente. Ellos ya vienen y no podremos contenerlos los dos solos. –

No sabía que pasaba, pero sus ojos, no podía dejar de mirarlos. Me atraían de forma inexplicable. Me hizo sentir una calma inesperada, me sentía segura, sabía que debía hacerle caso y seguirle.

– ¿Quién eres? – le pregunté antes de tomar su mano sedosa.
– Soy Malik, ya me conoces.
– No…nnno…no lo creo. Lo recordaría. –
– Nos conocimos…- me dijo sonriendo – …en otra vida.
– Imposible, ¿cómo en otra vida?.
– Te explicare todo, cuando salgamos de aquí. Te lo prometo. Ya te he cumplido promesas antes.

Tomó mi mano y con sutil ligereza, en un abrir y cerrar de ojos desaparecimos de la neblina fría….

Anuncios
Etiquetado ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

20 dólares compran mucho maní

Bazofia que aloja textos bazofia sobre bazofias de la vida diaria

TheCoevas official blog

Strumentisti di Parole/Musicians of words

A %d blogueros les gusta esto: